IV
Pastoral Juvenil Salesiana,
realización de la Misión
El
aporte que se da desde la Familia Salesiana a la acción
evangelizadora de la Iglesia obedece a la característica
carismática de atender al mundo juvenil. Por
lo tanto, se hace Pastoral Juvenil con las características
del espíritu salesiano:
Opción
preferencial: los jóvenes en mayor situación
de pobreza y su mundo Don Bosco quiso llegar hacia
los alejados, los más pobres y en peligro que
vivían al margen de la Iglesia y para ello
hizo de las calles, las plazas, los lugares de trabajo,
el patio, el lugar de encuentro y de primer anuncio.
En
esos lugares acogió a los jóvenes, sin
prejuicios, reconociendo y valorando su riqueza interior.
El siguiente paso fue caminar con ellos y adaptarse
a su ritmo hasta el punto de haber construido su proyecto
a la medida de los jóvenes.
La
opción por los jóvenes exige también
a quienes comparten la Espiritualidad Salesiana, dirigirse
a los ambientes en los que viven los jóvenes
con actitud de escucha, simpatía y diálogo.
Hay que recordar que la pastoral salesiana es juvenil
por los destinatarios prioritarios, y por su cualidad
juvenil – de ver la realidad desde la perspectiva
de la juventud, lo cual implica:
-
ser sensible a los aspectos que favorecen su educación
y evangelización y también a aquellos
que suponen riesgos;
- estar atentos a los nuevos valores y posibilidades
de recuperación;
- poner atención a las situaciones de pobreza,
instituciones educativas, situación de la familia,
posibilidades y calidad del trabajo, oportunidades
de tiempo libre, realidad asociativa, sensibilidad
religiosa del ambiente y realidad cultural del pueblo.
Educar
evangelizando y evangelizar educando
La
Pastoral Juvenil Salesiana es educativa y evangelizadora.
Como tal, opta por proponer al y la joven, desarrollarse
integralmente y construir la propia personalidad teniendo
a Cristo como referencia fundamental.
Fieles
a la idea de Don Bosco, el objetivo es formar honrados
ciudadanos y buenos cristianos”. Esta opción
se funda sobre la experiencia de fe de la encarnación
de Cristo: la vida humana es el lugar donde Dios se
hace presente y está llamada a desarrollarse
hasta la comunión plena con Él. Esto
conlleva algunas opciones precisas:
Propuesta integral:
– Orientar todo el proceso educativo de las
y los jóvenes hacia la apertura a Dios.
– Enriquecer los procesos de maduración
de la libertad y de la responsabilidad, la formación
de la conciencia y de los criterios de valoración
y de juicio, el desarrollo de la dimensión
social de la persona.
•
La centralidad de la educación y de la mediación
cultural:
– Proponer el Evangelio con realismo educativo
y pedagógico, atentos a los valores humanos
y culturales del ambiente;
– Promover el crecimiento de una fe activa;
– Comprometerse en el diálogo con los
diversos universos culturales.
•
La unidad de la dinámica interna de la propuesta
pastoral salesiana:
– Articular la propuesta salesiana de educación
cristiana como un proceso
unitario.
Experiencia
comunitaria
Es una característica del trabajo apostólico
y el estilo educativo salesiano.
La comunidad es el sujeto de la misión pastoral
y el lugar hacia donde se
encamina la experiencia de vida eclesial de las y
los jóvenes.
Esta
experiencia comunitaria se desarrolla con espíritu
de familia, mutua
confianza, promoción de la vida de grupo y
protagonismo juvenil.
La
Comunidad Educativo Pastoral, está articulada
como círculos concéntricos, de
la siguiente manera:
-
Los jóvenes
- La comunidad salesiana, que realiza la misión
a través de la vida religiosa;
- La Familia Salesiana, conjunto de grupos organizados
en la Iglesia, que sienten y realizan la vocación
salesiana, comparten el espíritu y la espiritualidad
salesiana y son corresponsables de la misión
salesiana, con el aporte que hace cada grupo de sus
propias características y riqueza vocacional.
- Otros muchos laicos, que comparten el espíritu
y la misión de Don Bosco y colaboran a diversos
niveles en las responsabilidades educativas y pastorales;
- El movimiento salesiano, conjunto de personas que
con una actitud de simpatía por la figura de
Don Bosco, su espíritu y su misión..
Entonces,
¿Por qué es necesaria la comunidad y
la obra salesiana? Se necesitan como lugar de convocación
y de formación de este amplio movimiento, eclesial
y civil, que trabaja por la juventud. Es en la Comunidad
Educativo Pastoral en donde se manifiesta el espíritu
y la misión de Don Bosco “en clima de
familia, integra a jóvenes y adultos, padres
y educadores, de modo que pueda convertirse en una
experiencia de Iglesia”.
Un
estilo específico: la animación
Que consiste en privilegiar en las personas los procesos
de personalización y de crecimieno de la conciencia
y en crear comunión entorno a la Pastoral Juvenil
Salesiana Este estilo educativo tiene su fundamento
en:
Confiar en la persona;
El amor educativo libera a las personas
Abrirse a todos las y los jóvenes y a cada
joven.
Los educadores están presentes activamente
entre los jóvenes.
Una
Pastoral Orgánica:
Unidad en la Diversidad
La
Pastoral Juvenil Salesiana tiene una misma y única
finalidad, exigida por el joven y la comunidad educativo
pastoral: la promoción integral de los jóvenes
y de su mundo. Para esto se debe lograr que haya convergencia
y unión en las finalidades, opciones y criterios.
La Pastoral Juvenil Salesiana se hace realidad
a través de:
• El Proyecto Educativo Pastoral Salesiano (PEPS),
• Una organización de la animación
y del gobierno pastoral de la inspectoría.
En
la Iglesia y el mundo
Como una célula de la comunidad eclesial ,
en donde se cultiva la conciencia de que se es parte
de la Iglesia y de que la Pastoral Juvenil Salesiana
se inserta en la Pastoral de la Iglesia local.
Participa
en el testimonio y compromiso de la Iglesia por la
justicia y la paz. La Comunidad Educativo-Pastoral
se hace presente en los contextos humanos en los que
viven los jóvenes, en particular, los marginados
o excluidos; participa en el debate cultural y en
los procesos educativos y hace significativa la presencia
salesiana como signo de comunión, de participación
y de transformación del ambiente.
Como
presencia de la Iglesia en
contextos plurirreligiosos y pluriculturales
El Sistema Preventivo es el criterio de base para
esta colaboración: “Con quienes no aceptan
a Dios, podemos hacer un camino juntos, basándonos
en los valores humanos y laicos del Sistema Preventivo;
con los que aceptan a Dios o la trascendencia, podemos
ir más allá y favorecer la acogida de
los valores religiosos; por último, con quienes
comparten con nosotros la fe en Cristo, pero
no en la Iglesia, podemos caminar todavía más
por el camino del Evangelio”.
Por esto, es importante que en la CEP los cristianos
vivan la fidelidad a su vocación y a la misión
evangelizadora de la Iglesia según el carisma
salesiano.