El promedio de edad de la población es de 17.6 años. El 44.2 % de la población es menor de 15 años. El 51 % de la misma se concentra en las edades de 15 a 65 años.
El hecho de ser joven constituye un factor de exclusión: "También la edad contribuye a perfilar los rasgos de la exclusión... Los adultos mayores y la juventud constituyen particularmente grupos vulnerables pues frecuentemente se encuentran en una relación de dependencia económica con respecto a los adultos". (PNUD Informe de Desarrollo Humano 2000).
Existe falta de reconocimiento y de oportunidades para la juventud, esto es mas notorio en el área rural. No existen oportunidades de recreación, de asociacionismo y de acceso a la educación superior. Si aceptamos que el ingreso a las universidades se produce entre los 17 y los 21 años, sólo el 5 por millar del total que ingresaron a la primaria ingresará a la universidad.
Las actividades culturales que se desarrollan en el país, aun por el alto costo de las mismas, son vedadas al grueso de la juventud y en términos generales no se promueven entre ellas.
Son cada vez mayores los índices de niños y jóvenes abandonados a su suerte en la calle, viviendo a la intemperie mendigando y en el caso extremo integrados a maras donde la delincuencia, la drogadicción, la promiscuidad y la prostitución de infantes y jóvenes es el factor común. Este fenómeno es recurrente en la mayoría de centros urbanos aun en el interior de la república.