Formación

El camino formativo del SDB...

La vocación salesiana es un don de Dios radicado en el Bautismo. Es la llamada a ser, como Don Bosco, discípulos de Cristo y a formar comunidades que testimonian a los jóvenes su amor de Buen Pastor. « Respondemos a esta llamada con el esfuerzo de una formación adecuada y continua para la que el Señor nos da a diario su gracia».

La formación es acoger con alegría el don de la vocación y hacerlo real en cada momento y situación de la existencia . La formación es una gracia del Espíritu, una actitud personal, una pedagogía de vida.

Vivir la vocación significa entrar en una historia en la cual se entrelazan la iniciativa de Dios y el proyecto humano. Es tomar parte en un diálogo de vida en el cual llamada y respuesta no son episodios de un momento, sino experiencia permanente del "seguimiento" de Jesús. Lo que se ha dicho en los capítulos precedentes, respecto a la formación salesiana y a las condiciones para asumirla personalmente, se realiza a través de un camino formativo que dura toda la vida.

La experiencia vocacional se despliega en un único itinerario formativo en el que se pueden distinguir dos momentos que se caracterizan de modo distinto: la formación inicial y la formación permanente.

La animación de la formación en la Inspectoría

Como guía en nuestro itinerario formativo tenemos las Constituciones y Reglamentos General, los Capítulos Generales, las enseñanzas del Rector Mayor, así como «La formación de los Salesianos de Don Bosco» , conocida como " Ratio ".

En el ámbito centroamericano, para la formación de cada SDB, contamos con:

• la guía del Directorio inspectorial - sección formación, que traduce las modalidades y las exigencias de la Ratio en normas precisas, aplicadas a las realidades locales; y,

el Proyecto inspectorial de formación, plan de formación inicial y permanente que contiene objetivos, urgencias y prioridades, líneas operativas concretas fijadas - en sintonía con la Ratio - después de una lectura atenta y actualizada de la situación de la formación y a partir de ella. El proyecto asegura gradualidad y organicidad en la acción, permite una evaluación y una constante adaptación a las situaciones, y ayuda a superar los riesgos de la improvisación y del inmediatismo.

La animación de la formación es ante todo responsabilidad del Inspector con su Consejo. La inspectoría asegurará una acción orgánica, programada y coordinada en el campo formativo, a través de un servicio con capacidad de atención a las diversas situaciones, de reflexión, de planificación y evaluación.

Este servicio es asumido por el Delegado inspectorial y por la Comisión inspectorial de formación , de acuerdo y bajo la responsabilidad del Inspector y de su Consejo.

Delegado inspectorial para la formación:

El Inspector nombrará a un miembro del Consejo inspectorial como delegado para la formación, de preferencia al Vicario inspectorial.

Sus principales incumbencias son:

• guía la reflexión sobre la situación de la formación en la inspectoría, involucrando sobre todo al inspector y su Consejo, y a los miembros de la CIF.

• promueve la organización de la formación en línea proyectual, dando seguimiento a la normativa establecida en el Directorio inspectorial, y a la elaboración, aplicación y evaluación del Proyecto inspectorial de formación.

• convoca y preside las reuniones periódicas de la CIF.

• acompaña la formación inicial, prestando atención a las comunidades y equipos de formación, y a los centros de estudio.

• acompaña la formación permanente, especialmente dando seguimiento al programa anual de la inspectoría, al plan de formación de las comunidades, y asesorando al inspector en la elaboración y ejecución del plan de cualificación y especialización de los hermanos.

• se mantiene informado sobre la situación de la formación en la Congregación y en la Región, y sirve de canal para informar a las personas y organismos interesados en la inspectoría.


La Comisión Inspectorial de Formación (CIF) está integrada por los siguientes miembros:

• El Delegado para la Formación;

• El Delegado Inspectorial para la Pastoral Juvenil;

• El Delegado Inspectorial para la Comunicación Social;

• El Ecónomo Inspectorial

• Los encargados de cada fase, a saber: prenoviciado, noviciado, posnoviciado, teologado y CRESCO; los responsables del centro de estudio de filosofía y teología;

En esta comisión aseguramos la presencia significativa y cualificada, según su propia índole vocacional, de Salesianos laicos y presbíteros. Además, esta Comisión se amplia con la participación de todos los miembros de los Equipos de Formadores de las fases iniciales.

Las competencias específicas de la comisión son:

• Velar por el cumplimiento de las disposiciones acerca de la formación que aparecen en el presente Directorio;

• Asistir al Inspector en la elaboración, actuación y revisión del Proyecto Inspectorial para la formación;

- Se reúne ordinariamente cada dos meses durante el año y cuando alguna circunstancia lo exija.



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