Costa Rica es una de las democracias más estables y sólidas de América Latina y se caracteriza por haber asumido hace ya muchos años el compromiso de apoyar el crecimiento económico y el desarrollo social. Durante el decenio de 1990, el desarrollo de Costa Rica orientado hacia el exterior y sustentado en las exportaciones arrojó un crecimiento anual promedio de casi 5%.
La combinación de sostenido crecimiento económico y permanentes inversiones en el desarrollo humano se tradujo en una significativa reducción de la pobreza, la cual disminuyó de 31,9% en 1991 a 18,5% en 2003, mientras que la pobreza extrema disminuyó de 11,7% a 5,1% durante el mismo periodo. El país ya alcanzó los objetivos de desarrollo del milenio de reducir la extrema pobreza en un 50% y promover la igualdad entre los géneros y está en vías de alcanzar o sobrepasar otros objetivos de desarrollo de aquí al año 2015.
Los indicadores de desarrollo social del país están en niveles similares a aquellos que caracterizan a los países desarrollados y son muy superiores a los indicadores de países que tienen un PIB per cápita similar (US$4.193 en 2003).
• La desnutrición infantil de los niños menores de cinco años se redujo de 6,0% en 1985 a 4,7% en 1996.
• La matriculación neta en la educación primaria aumentó de 86% en 1990 a 91% en 2001.
• La mortalidad infantil cayó de 17 a 11 por cada 1.000 nacidos vivos entre 1990 y 2001.
Por otra parte, Costa Rica se conoce en el ámbito mundial como un líder en asuntos ambientales que ha sabido equilibrar exitosamente la protección del medio ambiento con las políticas de lucha contra la pobreza. El país ha reservado cerca de 25% de su superficie como áreas protegidas y ha implementado novedosas formas de pagar a sus ciudadanos por buenas prácticas ambientales, además de utilizar instrumentos económicos como sobretasas a la electricidad y créditos por la reforestación. Por otra parte, dada la rica biodiversidad de Costa Rica (que alberga cerca de 5% de todas las especies conocidas del mundo), el país está mejorando su infraestructura para el turismo y hoy en día el ecoturismo es la segunda industria de mayor tamaño y la fuerza motriz del desarrollo rural.