Cuadro de texto: RESPONSORIO BREVE.

V. Te adoramos, oh Cristo, y te bendecimos.
R. Te adoramos, oh Cristo, y te bendecimos.
V. Porque con tu santa cruz, redimiste al mundo.
R. Te adoramos, oh Cristo, y te bendecimos.
V.  Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.
R.   Te adoramos, oh Cristo, y te bendecimos.

CANTICO A LA SANTISIMA VIRGEN MARIA

Antifona
	Salve, Rey nuestro, Hijo de David, Redentor del mundo; ya los profetas te anunciaron como el Salvador que había de venir.

Proclama mi alma la grandeza del Señor,
	se alegra mi espíritu en Dios mi salvador;
	porque ha mirado la humillación de su esclava.

Desde ahora me felicitarán todas las generaciones,
	porque el Poderoso ha hecho obras grandes en mí:
	su nombre es santo.
	y su misericordia llega a sus fieles
	de generación en generación

.El hace proezas con su brazo:
	dispersa a los soberbios de corazón
	derriba del trono a los poderosos,
	y enaltece a los humildes,
	a los hambrientos los colma de bienes
	y a los ricos los despide vacíos.

Auxilia a Israel, su siervo,
	acordándose  de su misericordia
	- como lo había prometido a nuestros padres-
	en favor de Abraham y su descendencia por siempre.


Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo.

Como era en un principio...


Cuadro de texto: Antífona

Salve, Rey nuestro, Hijo de David, Redentor del mundo; ya los profetas te anunciaron como el Salvador que había de venir.


PRECES

Adoremos a Cristo, quien, próximo ya a su pasión, al contemplar a Jerusalén, lloró por ella, porque no había aceptado el tiempo de gracia; arrepintiéndonos, pues, de nuestros pecados, supliquémosle, diciendo:

Ten piedad de tu pueblo Señor.

Tú que  quisiste reunir a los hijos de Jerusalén,
	 como la gallina reúne a sus polluelos bajo las alas,
	enséñanos a reconocer  el tiempo de tu visita.

No abandones a os fieles que te abandonaron
	antes concédenos la gracia de la conversión
	y volveremos a ti, Señor, Dios nuestro.

Tú que,  por tu pasión, has dado con largueza
	la gracia al mundo, concédenos que,
	fieles a nuestro bautismo, vivamos
	constantemente de tu Espíritu.

Que tu pasión nos estimule a vivir renunciando
	al pecado para que, libres de toda esclavitud,
	podamos celebrar santamente tu resurrección.

Tú que reinas en la gloria del Padre,
	acuérdate de los que hoy han muerto.
	Porque la victoria de Cristo  es nuestra victoria,
	nos atrevemos a decir a Dios: Padre nuestro...

ORACIÓN
		Dios todopoderoso y eterno, que quisiste que nuestro Salvador  se anonadase, haciéndose hombre y muriendo en la cruz, para que todos nosotros imitáramos su ejemplo de humildad, concédenos seguir las enseñanzas de su pasión, para que un día participemos en su resurrección gloriosa. Por nuestro Señor Jesucristo, tu hijo.