VI Encuentro CERCA - Familia Salesiana de Don Bosco
Eucaristía - sábado 12 de Abril de 2003
HOMILIA
Tema: Escuela
Incluyente en clave Evangelizadora
Agradezco
la invitación para presidir esta Eucaristía de inauguración de este Sexto Encuentro
Centroamericano, educativo y pastoral de la Familia Salesiana de Don Bosco, con
presencia de diversos puntos de América, con el tema "Escuela Incluyente
en clave Evangelizadora".
Me
complace mucho compartir con ustedes el carisma de Don Bosco, que además, de su
dedicación a la formación integral de los jóvenes, tuvo la visión de una
educación incluyente, especialmente para los más excluidos de su tiempo. Fue San Juan Bosco un hombre abierto a los
valores humanos, sobre todo de la juventud y atento a los signos de los
tiempos.
Sabemos
que la pedagogía divina a lo largo de la Historia de la Salvación, nunca fue
excluyente, nunca fue dispersa, sino que buscó siempre la unidad y la
integración de los seres humanos sin distinción alguna.
Así
lo notamos en la Palabra de Dios que hemos proclamado, sin ninguna preferencia,
porque pertenece a las lecturas propias de la Cuaresma.
El
profeta Ezequiel anuncia la vuelta del destierro y la reunificación de un solo
pueblo bajo la guía de un único rey-pastor.
La promesa de Dios es una alianza de paz eterna, Dios morará en medio de
su pueblo para siempre. El proyecto de
Dios es hacer de la humanidad un solo pueblo, como dice Dios por boca del
profeta: "Yo seré su Dios y ellos serán mi pueblo".
Por
otra parte, en el Evangelio de Juan que escuchamos, Jesús se presenta como el
punto de convergencia de Israel y de toda la humanidad. La misión de Jesús consiste en reunir a los
hijos dispersos y formar un único pueblo nuevo, en la unidad del Padre, del
Hijo y del Espíritu Santo. Y esto
acontece porque él da la vida por los hombres y mujeres. En forma profética, salen de la boca de
Caifás estas palabras: "Ustedes no entienden ni palabra: no comprenden que
les conviene que uno muera por el pueblo, y que no perezca la nación
entera". Lo que quiere decir que
el individuo debe ser sacrificado por el bien común. Jesús se convierte en el incluyente, que desde el árbol de la
cruz atrae a todos y con sus brazos extendidos abraza a la humanidad entera y
levantado entre tierra y cielo proclama que su Padre es Padre de todos y todos
forman una gran familia de hermanos, sin ningún tipo de exclusión. La exclusión nos incluye a todos, incluso a
Cristo. El que excluye a un ser humano,
excluye a Cristo.
La
educación es un derecho universal para todos los hombres y mujeres, sin
embargo, en un mundo globalizado la falta de educación en cantidad y calidad es
una de las causas de la pobreza extrema.
Es pobre, no sólo quien carece de bienes materiales o ingresos
suficientes, sino también quien no tiene acceso a un nivel de educación
suficiente que le permita el manejo de las nuevas tecnologías o bien aquel que
teniendo una educación, esta carece de un marco de valores fundamentales.
América
Latina padece un 45 % de analfabetismo, causa de marginación y de exclusión
social. Según esto, América Latina está
en un proceso de empobrecimiento creciente.
Hoy se necesita un buen nivel educativo, formación socio-cultura,
tecnológica e informática para superar los atrasos que vivimos. A pesar del
acuerdo de la Conferencia Mundial de Educación, el año 1 990, en
Francia, a favor de una educación de calidad para todos, el sistema económico
dominante nos está llevando cada vez más a una sociedad excluyente y por
consiguiente a una escuela excluyente.
El
Documento "Educación, Iglesia y sociedad", que la Conferencia
Episcopal de Costa Rica acaba de publicar, advierte “que Costa Rica ha tenido
un desarrollo desigual en el que se aprecia un claro abandono de nuestros
gobernantes en las zonas rurales y urbano-marginales en materia educativa"
(No.21). Esta situación, tal vez sea la misma en toda Centro América.
En este contexto, tiene una especial significación que ustedes como educadores de vocación, unan esfuerzos por lograr una escuela que sea realmente incluyente en todas sus dimensiones. La mirada de Cristo Maestro que desde la cruz libera al ser humano de toda esclavitud y la Iglesia que continúa la Misión que le encomendó su Fundador, nos dan las pautas para saber discernir la escuela excluyente en sus diversas formas de discriminación personal y social y a la vez construir una escuela para todos sin ninguna distinción. "Vivimos hoy en una sociedad del conocimiento"; de allí se deriva la necesidad de extender y cualificar los servicios educativos para entrar y formar parte de ella.
La
escuela además de ser auténticamente incluyente, ha de ser evangelizadora. El Documento de Puebla presenta la necesidad
de una educación evangelizadora y de una evangelización educadora. En este sentido los Obispos de Costa Rica,
afirmamos: " La Iglesia, inspirada y animada por Cristo Maestro, quiere alentar, animar y recomendar acciones tendientes a consolidar una educación de calidad para todos los ciudadanos, que sea incluyente y no excluyente" (Doc. Citado No. 8).
Que María Auxiliadota y San Juan Bosco les siga inspirando en la misión que la Iglesia les ha encomendado y que este Encuentro que estamos inaugurando produzca abundantes frutos.
… Monseñor José Francisco Ulloa Rojas
Obispo
Diocesano de Limón
Presidente de la Conferencia Episcopal de Costa Rica